Las caídas en el adulto mayor no son hechos aislados. Son un marcador temprano de fragilidad.

Durante años se han tratado como eventos aislados.
Un tropiezo. Una mala suerte. Un descuido.

Pero la evidencia es clara:
👉 una caída es un marcador de fragilidad
👉 es una señal de pérdida de función
👉 es una alerta biológica

Y cuando no se interpreta como tal, se pierde una oportunidad clínica.

📊 El problema es mayor de lo que pensamos

1 de cada 3 mayores de 65 años se cae cada año.
En mayores de 75 años, la cifra alcanza el 40–50%.

Entre un 5–10% sufren lesiones graves.
La fractura de cadera tiene una mortalidad del 25–30%.

No hablamos solo de traumatología.
Hablamos de discapacidad, institucionalización y deterioro global.

🧠 La caída es multifactorial

No ocurre por una sola causa.

Es la expresión de un sistema que se está debilitando:
   •   sarcopenia
   •   alteraciones de la marcha
   •   déficit de equilibrio
   •   deterioro cognitivo
   •   polimedicación
   •   problemas visuales
   •   entorno no adaptado
   •   osteoporosis
   •   déficit nutricional

La caída aparece cuando el entorno supera la capacidad funcional de la persona.

🚶 La marcha es una ventana al estado del organismo

La velocidad de la marcha es uno de los biomarcadores funcionales más potentes en geriatría.

Una marcha lenta no es solo lentitud.
Es un predictor de:
   •   caídas
   •   hospitalización
   •   discapacidad
   •   mortalidad

Caminar resume el funcionamiento del cerebro, el músculo, el equilibrio y la reserva fisiológica

🏋 La intervención que más protege

La evidencia es contundente:

👉 el ejercicio multicomponente (fuerza + equilibrio + coordinación) es la estrategia más eficaz para reducir caídas.

Caminar no basta.
Gimnasia general no basta.

El ejercicio debe ser estructurado y prescrito.

Cuando se combina con:
   •   corrección visual
   •   adaptación del entorno
   •   revisión de medicación
   •   evaluación geriátrica integral

la reducción del riesgo puede superar el 80%.

💊 Medicación y riesgo oculto

Benzodiacepinas, sedantes y psicofármacos aumentan significativamente el riesgo de caídas.

La retirada controlada reduce el riesgo,
pero mantener esa retirada es el verdadero desafío clínico.

☀ Vitamina D

No es una solución mágica universal.
Pero en pacientes frágiles o con déficit,
mejora la función neuromuscular y el equilibrio.

📌 Conclusión

La caída no es un accidente.
Es un síntoma.

Un aviso de que el sistema funcional está perdiendo reservas.

Detectar precozmente los trastornos de la marcha
y actuar de forma estructurada
puede cambiar el pronóstico.

No se trata de evitar una caída.
Se trata de preservar autonomía.

SANIDAD GOBIERNO DE ESPAÑA: Boletín informativo: prevención de las caídas en las personas
de edad avanzada
Seguridad de las personas de edad avanzada centrada en las lesiones accidentales

📚 REFERENCIAS

Studenski S, et al. Gait speed and survival in older adults. JAMA. 2011.
Sherrington C, et al. Exercise to prevent falls. Cochrane Database. 2019.
Tinetti ME, Kumar C. The patient who falls. JAMA. 2010.
WHO Global Report on Falls Prevention in Older Age. 2007.
Cruz-Jentoft AJ, et al. Sarcopenia consensus. Age Ageing. 2019.
Gillespie LD, et al. Falls prevention. Cochrane Review. 2012.