ADULTO MAYOR Y EL SPEED-AGE

Hacer el cribado para la detección de la población frágil es fundamental para reducir costes sanitarios y tener una mayor calidad de vida hasta el final.

Clínicas, Farmacias, Centros Sociosanitarios y Centros de Fisioterapia juegan un papel fundamental hoy día.

VELOCIDAD DE MARCHA.

La velocidad de marcha (VM) es actualmente uno de los elementos más importantes en la valoración de la salud en ancianos. De hecho, algunos autores la consideran un signo vital más, tan importante como la tensión arterial. La VM es una actividad que evalúa de manera indirecta la función física, es fácil de medir, y puede ser implementada en poco tiempo, prácticamente en todos los dispositivos sanitarios y sociales y sin un entrenamiento importante. Es una herramienta válida, sensible y específica, con una elevada reproducibilidad intra e inter observador.

Los puntos de corte de VM (normalmente menores a 0,8 m/s) se emplean como método de cribado para identificar ancianos en riesgo de los eventos adversos de salud, empleándose en la toma de decisiones en este grupo poblacionación. La VM por debajo del umbral reseñado se asocia a eventos como:

  • Mortalidad
  • Deterioro cognitivo
  • Riesgo de institucionalización
  • Discapacidad
    Mal estado de salud autopercibida
  • Caídas
  • Hospitalización y estancias hospitalarias más largas
    Costes socio-sanitarios más elevados

Una VM lenta es además uno de los principales ítems del fenotipo de fragilidad y algunos autores la consideran por sí sola un indicador de este síndrome geriátrico. Es conocido que los costes de la atención sociosanitaria a la fragilidad ajustados a factores como la edad y la multimorbilidad son entre 1.500€ y 5.000€ anuales superiores que en población no frágil. Sin embargo, como la fragilidad es un estado potencialmente reversible, este exceso de costes podría ser evitado si se identifica y trata adecuadamente a esta población que supone el 12% de los mayores de 65 años.

EL PASILLO DE MARCHA SPEED-AGE

La técnica más empleada para determinar el tiempo que se tarda en caminar una distancia predeterminada es con un cronómetro manual, aunque la exactitud se puede ver afectada por la variabilidad intra e interobservador. Por todo ello, nuestro equipo de investigadores integrado por Gunnar Andersen, Héctor Caulín y Pedro Abizanda, diseño en 2016-2017 un pasillo de marcha automatizado para medir VM en condiciones de práctica clínica habitual a las personas mayores. Este dispositivo se viene empleando sin problemas desde entonces con más de 16.000 mediciones a día de hoy sin problemas.

ASPECTOS ÉTICOS

El proyecto de validación del SPEED-AGE fue aprobado por el CEIm de Albacete y la Comisión de Investigación de la GAI de Albacete. Cumplió con los estándares de la declaración de Helsinki concerniente a la investigación en humanos. Los datos de pacientes entre junio 2017 y el momento actual (16.000 mediciones aproximadas sin errores).

Más información: informacion@speed-age.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *