EJERCICIO FÍSICO, UNA DE LAS HERRAMIENTAS MÁS PODEROSAS

El poco conocimiento que se tiene sobre estos temas hace que los profesionales sanitarios dejen de prescribir una de las herramientas más poderosas con las que contamos para el manejo de las personas ancianas.

Primero, es necesario determinar las diferencias entre actividad física y ejercicio.

LA ACTIVIDAD FÍSICA

Es toda actividad corporal producida por el trabajo de los músculos y que supone un consumo de energía. El ejercicio físico es entendido como toda actividad programada, estructurada y repetitiva que produce un mayor o menor consumo de energía, y que se realiza con el fin de mejorar el funcionamiento del organismo. Esta diferencia es importante, ya que estudios realizados en ancianos han demostrado que, al igual que en otros grupos etarios, los beneficios alcanzados después de un periodo de realización de ejercicio físico desaparecen tras 4 semanas de suspensión de la actividad.

TIPO DE EJERCICIO RECOMENDADO EN ANCIANOS

Podemos diferenciar dos tipos de ejercicio físico. Por un lado, tenemos los que se enfocan en un tipo específico de actividad (aeróbicos, de fuerza y resistencia, de equilibrio, etc.), y por otro, los que reúnen varios tipos de actividades, los llamados ejercicios multicomponente. Son estos últimos los que mejor resultados demuestran en el anciano. Un ejemplo de esto es la iniciativa VIVIFRAIL, un programa de ejercicio físico multicompomemte para la prevención de la FRAGILIDAD y las caídas en mayores. El programa permite, dependiendo de la capacidad funcional del anciano (limitación grave, moderada, leve o sin limitación), determinar mediante la realización del SPPB, LA VELOCIDAD DE MARCHA y la determinación de riesgo de caídas, definir la intensidad y el tipo de ejercicio para trabajar:

1.-La fuerza y la potencia, tano de brazos como de piernas.

2.-Equilibrio y la marcha, con el fin de evitar caídas.

3.-Flexibilidad.

4.-La resistencia mediante ejercicios cardiovasculares.

Como se puede ver, este tipo de intervenciones reúne diferentes tipos de ejercicio, logrando un beneficio completo.

RECOMENDACIONES SOBRE LA ACTIVIDAD FÍSICA EN EL ADULTO MAYOR

El principal impacto del ejercicio físico en el anciano es la prevención de la discapacidad, la fragilidad y la disminución de la mortalidad. Sin embargo, este impacto se consigue solo si se logra una intensidad adecuada. En un trabajo publicado en 2012, MOORE ET AL. Evaluaron la asociación entre la intensidad de la actividad física y la reducción de la mortalidad. Se demostró que el beneficio aparecía después de un tiempo semanal de 150-300 min. De actividad física de moderada intensidad. Hay que tener en cuenta que esta recomendación se puede aplicar a ancianos sin deterioro funcional o un compromiso funcional leve.

A continuación, se resumen las recomendaciones sobre actividad física en los ancianos funcionales según el U.S departamento of health and human sevices:

-ACTIVIDAD AERÓBICA: Se enfoca en el movimiento de grandes grupos musculares de manera rítmica por un periodo de tiempo sostenido. La recomendación actual es de 150-300 min. Por semana de actividad aeróbica de moderada intensidad o 75-150 min. Por semana de alta intensidad. Este tipo de actividad debe realizarse por lo menos 3 días a la semana.

-EJERCICIOS DE FUERZA MUSCULAR: se deben realizar por lo menos 2 días a la semana, involucrando todos los grupos musculares mayores. Estos ejercicios se deben realizar en 2-3 sets de 8-12 repeticiones cada uno.

-EQUILIBRIO: no hay una recomendación clara sobre la frecuencia en la cual se deben realizar los ejercicios de equilibrio, sin embargo, debido a su efectividad en la reducción de las caídas y el temor a caer, algunos autores refieren que se deben realizar por lo menos 3 veces por semana.

CÓMO ANALIZAR Y CUANTIFICAR SI EL PACIENTE RECUPERA AUTONOMÍA CON LA ACTIVIDAD FÍSICA.

Con la medición y el seguimiento de la velocidad de marcha. Además del seguimiento, realizando mediciones periódicas en el tiempo, si tomando actuaciones tienen pérdidas de velocidad significativas, se debe hacer una valoración integral médica porque el paciente puede estár debutando con una enfermedad no diagnosticada.

RECUERDA: La actividad física es una de las intervenciones más importantes que se debe realizar en un paciente anciano, tanto sano como con alguna patología. Se deben seguir las recomendaciones tanto en tiempo como en intensidad para alcanzar el mayor beneficio.

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